Valledupar.
Más de un mes ha transcurrido desde que el Consejo Superior Universitario, CSU, diera a conocer el calendario electoral de la Universidad Popular del Cesar, UPC, mediante el cual se llevará a cabo el proceso de elección y designación del rector, en reemplazo de Rober Romero Ramírez, y el primer gran hito de la jornada fue la inscripción de aspirantes.
Esta fase ya tuvo su primer filtro y de 27 que se inscribieron sólo 20 lograron pasar, aunque los 7 personajes en cuestión tienen recursos a los cuales acudir para tratar de entrar a la lista de aspirantes inicial. Uno de los que sí logró pasar es el exsecretario de Hacienda, Álvaro Iglesias Ibarra.
Iglesias Ibarra ha estado vinculado a la UPC durante varios años, de manera que, además de su experiencia en otros cargos públicos también conoce a la universidad por dentro. En diálogo con Radio Guatapurí se refirió a varios aspectos de su vida profesional.
“La verdad toda mi vida se la he dedicado al ámbito académico desde el año 2004 que llegué procedente de Bucaramanga, de estudiar mi pregrado en la Universidad Industrial de Santander, me dediqué a la docencia, ya son 22 años de experiencia de docencia, e independientemente a los cargos públicos que he ocupado en el sector público y privado, esa ha sido mi vocación”, dijo Iglesias Ibarra.
Destacó su trabajo en la Universidad Popular del Cesar y por eso considera que su nombre es digno para ponerlo a disposición de los estamentos universitarios. “En los últimos cuatro años y medio me dediqué hasta el 31 de marzo a ser jefe de Planeación y Desarrollo Universitario, por ende conozco perfectamente toda la parte académica, la parte financiera de la institución y los retos que en cada una de estas dos instancias hoy tiene nuestra universidad, tanto en el ámbito nacional como regional”, aseguró.
Según Iglesias Ibarra, la UPC se tiene que preparar para aportar a las necesidades de la sociedad, en términos generales, pues son muchos los retos que Colombia y el mundo deberán afrontar en los próximos años. En ese sentido, asegura que la universidad debe adaptarse a los cambios y proponer nuevas fórmulas.
“Para nadie es un secreto que en los próximos cinco años van a haber más de 12 millones de desempleados por no incursionar en el mundo laboral que exige el mercado actual, entonces pensando en eso, nosotros tenemos claridad de que debe haber una transformación inmediata en todo el tema curricular, de contenidos, programas, oferta académica, en términos ya la calidad, la acreditación por calidad, hoy en día es un mínimo”, manifestó.
En la conversación con La Tribuna del Cesar se permitió opinar sobre uno de los aspectos recientes que más debate generó al interior y por fuera de la UPC. Se trata del proyecto de la sede de La Jagua de Ibirico que se cayó antes de ser discutido en una sesión del CSU por la recusación que presentó un antiguo docente de la universidad.
“La Universidad Popular del Cesar sí o sí tiene que desarrollar procesos de regionalización, porque es necesario estar dentro de los actuales planes de desarrollo que no han cumplido, pero lo tiene que hacer de una forma razonada, estudiada, tomar decisiones serias en el campo financiero, y sobre esa base, en la medida que vayamos viendo luz de que lo que estemos creando tenga una solidez de sostenibilidad financiera en cuanto al pago de sus docentes, en cuanto a la oferta académica pertinente, en cuanto al funcionamiento de la misma, porque es que uno no puede crear una sede y salir luego a ver, bueno, ¿y ahora con qué la sostengo? ¿o de dónde viene la plata?”, comentó.
Finalmente, hizo unas proyecciones financieras que deben tener en cuenta no solo él sino todos los aspirantes a ocupar el cargo de rector en una universidad que se ha dedicado a creer en los últimos años, a tal punto que ya ofrece programas académicos en departamentos vecinos.
“El proyecto de presupuesto de la Universidad Popular del Cesar para el año 2026 asciende más o menos a $196.000 millones. De esos $196.000 millones, $168.000 millones están en el funcionamiento de la sede de Valledupar, que corresponde más o menos al 85 %, y $28.300 millones para la sede de Aguachica, que corresponde más o menos al 14 %. Es un presupuesto rígido, restringido a las necesidades actuales de funcionamiento”, finalizó.
Según el calendario electoral dado a conocer por el CSU el 21 de octubre de 2025, la consulta estamentaria se realizará el 26 de febrero de 2026, permitiendo la participación de estudiantes, docentes y egresados. El 26 de febrero el Consejo Superior llevará a cabo un foro con aspirantes, en el marco de una sesión descentralizada. El lunes 9 de marzo de 2026, un día después de las elecciones al Congreso de la República, se llevará a cabo la designación del rector o rectora en la lista de elegibles.