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"Resultó peor el remedio que la enfermedad": el alcalde de Valledupar se refiere a la crisis de los servicios públicos a 18 meses de dejar el cargo

Ernesto Orozco, alcalde de Valledupar, admite que la crisis de Emdupar "resultó peor el remedio que la enfermedad" y pide al Gobierno Nacional un gerente interventor local. Además, anuncia donatón para Dos Quebradas y traza la hoja de ruta de sus últimos 18 meses de gobierno.

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Redacción general
Sunday, August 16, 2026 12:50 PM
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Valledupar.

Con menos de año y medio por delante para cerrar su administración, el alcalde de Valledupar, Ernesto Orozco Durán, se sentó frente a los micrófonos de Radio Guatapurí y no esquivó ni un solo tema espinoso. Entre el calor sofocante que dispara los "tacos" de Afinia, el agua que se raciona siempre en los mismos barrios y las volquetas que amanecen rodeadas de basura en plena avenida, el mandatario radiografió una ciudad que exige resultados urgentes. Y lo hizo con una frase que resume el drama de Emdupar: la intervención de la Superintendencia, dijo sin rodeos, terminó siendo peor que el problema que buscaba resolver.

Servicios públicos: la herida abierta de Valledupar

El agua fue el primer frente de tormenta. Orozco fue enfático al señalar que la intervención de Emdupar por parte de la Superintendencia de Servicios Públicos no ha resuelto absolutamente nada de fondo: "esta administración que sale intervino la empresa, pero lo he dicho públicamente que resultó peor el remedio que la enfermedad, porque no han subsanado ninguna de las causales". Según el alcalde, en tres años solo se congelaron deudas y embargos, sin inversión real en alcantarillado ni en reservorios para enfrentar la temporada seca que se avecina. Por eso su petición al nuevo Gobierno Nacional es puntual: un gerente interventor local, "que conozca la ciudad, que le duela la ciudad", mientras la Alcaldía se prepara para una eventual devolución de la empresa que hoy, advierte, arrastraría embargos y deudas si se entrega de forma inmediata.

El segundo capítulo de la crisis energética tiene nombre propio: Afinia. Las protestas en la comuna 4 y frente a las oficinas de la calle 17 se repitieron casi a diario esta semana, y el alcalde reconoció que citó a los directivos de la empresa a su despacho para exigir explicaciones. La respuesta oficial habla de fallas técnicas y sobrecargas del circuito agravadas por la ola de calor del fenómeno de El Niño, pero Orozco no se quedó satisfecho con que el racionamiento golpee siempre a las mismas zonas: "siempre iba a ser en los mismos barrios", cuestionó, exigiendo una sectorización técnica que evite que unos pocos sectores carguen con todo el peso del sistema.

En materia de aseo, el mandatario defendió la gestión de Interaseo en medio de las quejas por recolección tardía, atribuyéndolas al incendio del Tarullal que obligó a desviar maquinaria y personal la semana pasada. Pero fue igual de duro con la ciudadanía: relató cómo, en pleno bulevar de la carrera 38, encontró escaparates, colchones y muebles arrojados como si la calle fuera un basurero. "Aquí tiene que haber un sentido también de pertenencia", advirtió, dejando claro que ninguna empresa de aseo puede compensar la falta de cultura ciudadana.

La solidaridad vallenata se activa por el terremoto en el suroccidente

Lejos de los problemas internos, la entrevista también dejó ver el lado más humano de la administración. Valledupar apadrinó a Dos Quebradas, Risaralda, uno de los municipios más golpeados por el terremoto, con cerca de 15 mil damnificados y más de 4 mil viviendas destruidas. La donatón, liderada por la gestora social junto a la Pastoral Social y el Banco de Alimentos, se realizará este sábado de 8 de la mañana a 4 de la tarde en el parqueadero de la Catedral, recolectando colchonetas y alimentos no perecederos.

Orozco no ocultó su orgullo por la respuesta ciudadana: "estoy muy orgulloso del pueblo vallenato... no importa si le entregan la ayuda a la Defensa Civil, a la Cruz Roja, a la Gobernación, a la Alcaldía, todo es un mismo fin". Pero su mensaje fue más allá de la coyuntura: insistió en que la reconstrucción de las zonas afectadas tomará meses, no días, y llamó a sostener la solidaridad en el tiempo, "poner también la mano en el corazón y seguir ayudando".

Hurtado, Sabana 1 y las obras que buscan cerrar bien el mandato

El decreto de intervención del balneario Hurtado entra en vigor desde este martes, con demoliciones de construcciones en el cauce del río, revisión sanitaria a restaurantes y limpieza de elementos cortopunzantes, en jornadas de martes a viernes que dejarán el río abierto los fines de semana. Ante la recomendación de un oyente sobre la basura acumulada entre la Glorieta de la Pilonera y el puente Hurtado, el alcalde se comprometió a vincular a Aseo del Norte también a esa zona aledaña.

Más delicado es el caso del predio Sabana 1, donde una orden judicial de desalojo generó alarma comunitaria. Orozco fue franco sobre la magnitud del reto: se necesitarían entre 2.000 y 3.000 policías especializados y sitios de reubicación que hoy no existen, más aún con la fuerza pública volcada a la emergencia del terremoto. Mientras tanto, la Alcaldía avanza en declarar el predio de utilidad pública y busca recursos con el Gobierno Nacional para legalizarlo, "porque para nosotros la opción, la primera opción, es legalizar los predios".

De cara a los 17 meses y medio que le restan, el alcalde trazó una hoja de ruta centrada en cerrar compromisos de campaña: infraestructura vial con los llamados "nuevos horizontes" al 60-70% de avance, obras para el adulto mayor, el Valle del Alto Vallenato, el ecoparque del río Guatapurí y 400 cámaras de seguridad entregadas por la Gobernación para reforzar el nuevo centro integrado de la Policía Metropolitana. Reconoció, eso sí, una tarea pendiente: "es un sin sabor que todavía no hemos podido... la inversión en infraestructura y dotación educativa, es la otra parte que nos hace falta".

La jornada cerró con una nota cultural: este viernes Valledupar rindió homenaje al maestro Calixto Ochoa en su tierra natal, Valencia de Jesús, con el develamiento de un busto y actividades culturales desde las 5 de la tarde. Un cierre que, en medio de crisis de agua, luz y basuras, le recordó a la ciudad que también hay motivos para celebrar su identidad.

Entre la promesa de un gerente interventor para Emdupar, la presión ciudadana sobre Afinia y el reto de legalizar Sabana 1, la recta final de Ernesto Orozco se perfila como una carrera contra el reloj. Su propio balance deja la pregunta abierta para los vallenatos: ¿alcanzará el tiempo que queda para resolver lo que tres años no han logrado destrabar?

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