Aguachica.
Un gesto muy particular hizo la diferencia en las calles de Aguachica. Los uniformados de la Policía Nacional fueron los protagonistas de una actividad que llamó la atención de la comunidad y que puso a los peludos callejeros a mover la cola de alegría ante un evidente abandono que presentan y la indiferencia de muchos.
Allí no había alarmas ni operativos, solo manos dispuestas a servir, corazones sensibles y comederos llenos para quienes no tienen voz, porque no solo se trataba de los uniformados, también de estudiantes de la Clínica Veterinaria de CORPORIENTE y la creadora de contenido conocida como “La Profe Recomienda”.
Este valioso equipo visitó sectores como el Patinódromo, el parque San Roque, el parque Morrocoy y la calle 40, llevando algo más que alimento: esperanza para decenas de perros y gatos que diariamente luchan por sobrevivir.
Con tubos, pintura, pegante y mucha voluntad, construyeron artesanalmente cuatro dispensadores de comida en menos de ocho días. Pero detrás de cada comedero hubo historias de personas que decidieron aportar un granito de arena para aliviar el hambre y el abandono de estos animales.
La solidaridad también se hizo sentir a través del “Plan Padrino”, una campaña que logró reunir más de 400 kilos de alimento para caninos y felinos, además de volverse una jornada donde humano prevaleció.
La Policía Nacional aseguró que continuará impulsando este tipo de acciones comunitarias, buscando fortalecer el respeto por la vida y la convivencia ciudadana, recordando que muchas veces los cambios más grandes empiezan con los gestos más sencillos.