Bogotá.
En una vibrante entrevista con Andrés Molina, director de Radio Guatapurí, el precandidato presidencial Abelardo de la Espriella, líder del movimiento Defensores de la Patria, presentó sus propuestas para "salvar y reconstruir" Colombia.
El abogado monteriano expuso un plan centrado en seguridad, lucha contra la corrupción, empleo juvenil y descentralización, con un enfoque regional que resuena en departamentos como Cesar, Magdalena y La Guajira. Su discurso, cargado de patriotismo y críticas al gobierno de Gustavo Petro, busca conectar con los colombianos desencantados con la política tradicional.
El abogado y empresario monteriano afirmó con contundencia: “Yo no represento a los grupos de poder ni a la casta política de siempre. Represento al pueblo colombiano y tengo el carácter para hacer lo que otros no se atreven a hacer”.
De la Espriella aseguró que su prioridad será combatir el narcotráfico y la corrupción con medidas inmediatas: la fumigación de las 330.000 hectáreas de coca usando drones israelíes, la creación de un bloque de búsqueda contra la extorsión y el bombardeo de campamentos narcoterroristas. “No hay forma de acabar la violencia sin erradicar la coca. Vamos a fumigar, sustituir con palma africana y recuperar el control del territorio”, declaró.
En materia económica y social, propuso reformar el sistema educativo para conectar la formación con el empleo: “A mí no me interesa sacar gente con cartones, sino con facturas. La educación debe servir para producir, no para coleccionar títulos”, dijo. Además, prometió rescatar el Icetex, ampliar cupos en universidades públicas y crear un sistema de orientación vocacional similar al de los países asiáticos.
Con un discurso de identidad regional y tono desafiante, el aspirante afirmó que gobernará sin abandonar el territorio nacional durante su mandato: “No voy a viajar fuera de Colombia en cuatro años. Voy a gobernar desde cada departamento, desde el Cesar, La Guajira y el Magdalena. Quiero que los colombianos me vean exigiendo resultados en el terreno”. También anunció su intención de rebautizar el Departamento Nacional de Planeación como Departamento Nacional de Planeación y Descentralización, para impulsar el desarrollo regional.
Finalmente, De la Espriella cerró con un mensaje de esperanza para el Caribe y el país: “Yo vine a salvar y reconstruir a Colombia. Hay esperanza, hay futuro y hay carácter. Porque hoy, cuando la patria atraviesa sus horas más oscuras, sus buenos hijos debemos estar firmes por la patria”.